Cuándo se usa este cálculo

La calculadora de interés compuesto responde a la pregunta "en cuánto se convertirá este capital". Esta le da la vuelta: parte del resultado que quieres obtener y deduce el esfuerzo mensual necesario para llegar. Es el cálculo que hay detrás de cualquier plan de ahorro: el fondo para la entrada de una casa, el coche que cambiarás dentro de tres años, el colchón de emergencia de seis mensualidades.

La fórmula suma dos componentes. El capital que ya tienes crece por su cuenta, C₀ × (1 + i)ⁿ, y lo que falta hasta el objetivo lo cubren las aportaciones, que forman una renta: R × ((1 + i)ⁿ − 1) / i. Despejando R se obtiene la cuota a apartar. Si eliges la aportación prepagable — a principio de periodo en lugar de al final — cada cantidad permanece invertida un periodo más y la cuota necesaria baja ligeramente.

La tasa exige atención. Una rentabilidad anual del 3 % no se convierte en un 0,25 % mensual dividiendo entre doce: capitalizando doce veces el 0,25 % se llegaría al 3,04 %. La conversión correcta es la compuesta, (1 + 3 %)^(1/12) − 1 = 0,2466 % mensual, y es la que aplica esta calculadora. En tres años la diferencia son unos pocos euros; en veinte se vuelve apreciable.

Ejemplo numérico: objetivo de 10.000 €, sin capital inicial, rentabilidad anual del 3 %, aportaciones mensuales pospagables durante 3 años. Hacen falta 265,97 € al mes: 9.574,94 € aportados de tu bolsillo y 425,06 € de intereses. Si partes con 2.000 € ya ahorrados, la cuota baja a 213,68 € al mes, porque esos 2.000 € se convierten por sí solos en 2.185,45 € mientras tanto.

Errores frecuentes

  • Dividir la tasa anual entre doce en lugar de convertirla por equivalencia compuesta: el resultado sobreestima la rentabilidad y hace parecer el objetivo más cercano de lo que está.
  • Usar la rentabilidad bruta olvidando los impuestos sobre las ganancias financieras y las comisiones: en plazos largos pesan más de lo que parece.
  • No tener en cuenta la inflación: 10.000 € dentro de diez años no compran lo que compran hoy, y para un objetivo de gasto real conviene elevar la cifra.
  • Aplicar una rentabilidad bursátil alta a un objetivo a dos o tres años: en plazos cortos la variabilidad de los mercados hace que la cifra final no esté garantizada.
  • Olvidar que la cuota calculada supone aportaciones regulares: saltarse algunas aleja el objetivo más de lo que sugiere la intuición, por los intereses no generados.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tengo que ahorrar al mes para tener 10.000 € en 3 años?

Sin intereses hacen falta 277,78 € al mes (10.000 entre 36). Con una rentabilidad anual del 3 % la cuota baja a 265,97 €, porque los intereses aportan unos 425 €. Si ya tienes un capital inicial, el importe mensual baja todavía más.

¿Qué diferencia hay entre aportación prepagable y pospagable?

La aportación prepagable entra al principio del periodo y genera intereses un periodo más; la pospagable entra al final. Para el mismo objetivo la cuota prepagable es algo menor, exactamente en un factor (1 + i).

¿Qué rentabilidad debo introducir?

La tasa anual efectiva neta que esperas del producto en el que ahorras: un depósito a plazo la declara de forma explícita, y para un fondo o un ETF conviene una estimación prudente. Si el dinero está en una cuenta corriente sin remuneración, deja 0.

¿El cálculo tiene en cuenta la inflación?

No, trabaja en términos nominales. Para razonar en poder adquisitivo puedes introducir la rentabilidad real, es decir la esperada menos la inflación esperada: el resultado será la cantidad a apartar para alcanzar un objetivo expresado en euros de hoy.

¿Puedo calcular cuánto tiempo hace falta en lugar de la cuota?

Sí, cambia la opción "Qué quieres calcular": indicas cuánto puedes aportar en cada plazo y la calculadora devuelve el número de aportaciones y los años necesarios para alcanzar el objetivo.

Cómo funciona este cálculo

El objetivo se alcanza cuando M = C₀ × (1 + i)ⁿ + R × ((1 + i)ⁿ − 1) / i, donde C₀ es el capital inicial, R la aportación periódica, n el número de aportaciones e i la tasa del periodo. Para aportaciones prepagables el segundo sumando se multiplica por (1 + i). Despejando R se obtiene la cuota necesaria; despejando n con un logaritmo se obtiene el tiempo necesario. La tasa del periodo se deriva de la anual por equivalencia compuesta: i = (1 + tasa anual)^(1/periodos por año) − 1.