Para qué sirve comparar las cuotas en una tabla de doble entrada

Cuando la cuota calculada sobre la hipoteca que tenías en mente resulta demasiado alta, las palancas sobre las que puedes actuar son esencialmente dos: pedir menos capital —es decir, aportar más entrada— o repartir la devolución en un número distinto de cuotas. El problema es que ambas actúan de forma muy diferente, y valorarlas de una en una lleva fácilmente a conclusiones equivocadas.

Reducir el capital baja la cuota de forma proporcional: con el mismo plazo y tipo, pedir un 10% menos significa una cuota exactamente un 10% inferior. Alargar el plazo también la baja, pero encarece notablemente los intereses totales y suele toparse con el límite de edad al vencimiento que aplican las entidades. Esta tabla cruza ambas dimensiones de una vez, para que veas qué combinaciones se quedan por debajo de la cuota que puedes permitirte.

Ejemplo: sobre 150.000 € al 3,5% en 240 cuotas mensuales la cuota es de unos 869,94 €. Reduciendo el capital a 130.000 € baja a unos 753,95 €; manteniendo los 150.000 € pero bajando a 180 cuotas, sube a unos 1.072,32 €. Las celdas resaltadas son las que se mantienen iguales o inferiores a la cuota de partida.

La misma comparación sirve para valorar una subrogación o una amortización parcial: en lugar del capital inicial introduce el capital pendiente de tu hipoteca y, en lugar del plazo original, las cuotas que te faltan. Verás entonces cuánto pagarías reduciendo plazo o aportando una cantidad para rebajar el capital, y podrás elegir entre reducir cuota o reducir plazo con datos delante.

Errores frecuentes

  • Mirar solo la cuota: un plazo más largo la baja, pero aumenta el total de intereses pagados durante toda la hipoteca. Usa el cuadro de amortización para ver ese coste global.
  • Olvidar que el capital que puedes pedir depende del valor del inmueble: la mayoría de las entidades financia hasta alrededor del 80% del menor entre el valor de tasación y el precio de compraventa, de modo que necesitarás en torno al 20% de entrada más los gastos de la compra.
  • Suponer que el tipo se mantiene igual al variar el plazo: en hipotecas fijas las entidades aplican tipos distintos por tramo de plazo, y las bonificaciones por vinculación cambian la TAE. Compara ofertas reales.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el comparador de cuotas?

Es una comparación de doble entrada: una tabla que muestra el importe de la cuota para cada combinación de capital solicitado y número de cuotas, partiendo de tu escenario y reduciendo progresivamente ambas magnitudes con el paso que indiques.

¿Por qué al reducir el plazo sube la cuota?

Porque el mismo capital, más los intereses, se reparte entre un número menor de pagos: cada cuota debe hacerse cargo de una parte de capital mayor. A cambio, el total de intereses pagados disminuye, porque la deuda permanece viva menos tiempo.

¿La cuota baja de forma proporcional al capital?

Sí: con el mismo tipo, plazo y periodicidad, la cuota es directamente proporcional al capital financiado. Pedir un 20% menos produce exactamente una cuota un 20% inferior. En cambio no ocurre lo mismo con el plazo, cuyo efecto no es lineal.

Al amortizar anticipadamente, ¿conviene reducir cuota o plazo?

Reducir plazo ahorra más intereses, porque la deuda deja de generarlos antes; reducir cuota alivia el presupuesto mensual. Esta tabla permite ver ambos efectos a la vez: la columna muestra el ahorro de acortar el plazo y la fila el de rebajar el capital pendiente.

Cómo funciona este cálculo

Cada celda aplica la fórmula de la cuota constante R = C × i / (1 − (1 + i)^−n), donde C es el capital de la fila, n el número de cuotas de la columna e i la tasa de interés por periodo, obtenida dividiendo la tasa anual entre el número de periodos de un año (12 para cuotas mensuales, 4 para trimestrales, 3 para cuatrimestrales, 1 para anuales). Las filas aplican C − ΔC × fila, las columnas n − Δn × columna, deteniéndose cuando el valor llega a cero.