Hipotecas
Calculadora de subrogación de hipoteca
Introduce la deuda pendiente, las cuotas que te quedan y los dos tipos: obtienes la nueva cuota, el ahorro mensual y total, y la comparación a igual plazo, la única honesta si la oferta alarga el vencimiento.
Cuándo conviene subrogar
La subrogación traslada la hipoteca a otro banco dejando intactos la deuda pendiente y la garantía: lo que cambia es el tipo y, si se quiere, el plazo. En varios países los gastos corren a cargo del banco que entra y el que se deja no puede cobrar comisión por subrogación más allá de un límite legal. Donde eso vale, la comparación es inusualmente limpia: el tipo actual por un lado, el ofrecido por el otro, sin lastre de costes.
La comparación hay que hacerla a igual plazo, y ahí es donde se falla más. Una oferta que alarga el vencimiento muestra una cuota más baja, y esa cuota más baja no es un ahorro: es la misma deuda repartida en más años, que por lo general cuesta más intereses en total. Por eso, junto al ahorro de la propuesta tal cual, esta calculadora indica siempre el que se obtendría manteniendo el plazo actual.
Queda por valorar cuánto falta para el final. La ventaja de subrogar se acumula cuota a cuota, así que vale mucho cuando quedan quince años y poco cuando quedan tres. Y como en el sistema francés los intereses se concentran en la primera parte, subrogar pronto vale mucho más que subrogar tarde, a igual diferencia de tipos.
Errores frecuentes
- Comparar las cuotas sin mirar los plazos. Una cuota más baja a mayor plazo no dice nada sobre el ahorro: hay que comparar los intereses totales, o las cuotas a igual plazo.
- Usar el importe inicial en vez de la deuda pendiente. La subrogación traslada lo que aún se debe, no lo que se pidió al principio: partir del importe original infla todas las cifras.
- Subrogar por una diferencia mínima cuando quedan pocas cuotas. La ventaja se acumula con el tiempo: con tres años restantes y medio punto de diferencia el ahorro suele ser irrelevante frente al trámite.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta subrogar una hipoteca?
Depende del país. En algunos los gastos de tasación, gestión y notaría los asume el banco que entra, y la comisión por subrogación del que se deja está limitada por ley. Si en tu caso hay costes, introdúcelos aquí para ver en cuántas cuotas se recuperan.
¿Se puede alargar el plazo al subrogar?
Sí, el nuevo banco puede proponer otro plazo. Pero una cuota más baja lograda alargando no es un ahorro: normalmente cuesta más intereses en total. Aquí encontrarás siempre también la comparación a igual plazo, que aísla el efecto del tipo.
¿Se puede pasar de variable a fijo con la subrogación?
Sí, es uno de los usos más frecuentes: se pasa de variable a fijo, o al revés. Basta introducir como nuevo tipo el fijo ofrecido y comparar los intereses totales.
¿Merece la pena subrogar por medio punto?
Depende de cuánto falte. A quince años y con una deuda importante, medio punto vale miles de euros; a tres años vale poco. Mira el ahorro a igual plazo, no la diferencia entre los tipos.
Cómo funciona este cálculo
Cuota actual: R = D·i/(1 − (1+i)^−n), con D la deuda pendiente, n las cuotas que quedan e i el tipo del periodo actual. Nueva cuota: la misma fórmula con el nuevo tipo y, si se indica, un nuevo número de cuotas. Intereses totales de cada oferta: cuota por número de cuotas, menos la deuda. Ahorro mensual: diferencia entre las dos cuotas. Ahorro a igual plazo: se recalcula la nueva oferta sobre las cuotas que quedaban, de modo que la diferencia dependa solo del tipo y no del alargamiento. Recuperación de gastos: gastos entre ahorro mensual, redondeado al alza; si la nueva cuota no es más baja no existe punto de recuperación, y se dice en vez de calcularse. Ahorro neto: ahorro de intereses menos los gastos del cambio.
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